El por qué de este blog
Desde que creé el blog, me he pasado varios meses planteándome cómo comenzar a escribir en él.
El tema no es sencillo, ya que el motivo es que perdí a mi hijo y me rompo cada vez que hablo del tema o solo pienso en mi pequeño, así que, partiendo de eso, no es sencillo ponerse a escribir.
También me ocurre que no sé bien cómo enfocarlo... y en mi mente he redactado esta primera entrada un montón de veces y no me he quedado conforme con ninguna. Al final me he decidido por ponerme delante de la pantalla y dejar que mis dedos fluyan con lo que me salga en el momento.
¿Por qué hacer un blog de este tema? Pues por varios motivos. El primero es puramente terapéutico. Me dicen que lo mejor es hablar y desahogarme para sentirme mejor... llorar y dejar fluir lo que siento. Pues en el blog lo puedo hacer ya que cuento mi historia y cómo me voy sintiendo, ayudándome así a desahogarme y, por supuesto, llorando durante el proceso si así lo necesito.
También lo hago porque, como esto es algo de lo que no se suele hablar, cuando te ocurre, te ves con la duda de si lo que estás sintiendo es normal o has caído en un agujero de desesperación tan profundo que jamás lograrás salir de él... Hay mucho silencio al respecto y no debería de ser así, porque cuando pasa, necesitamos mucha ayuda para entender, al menos, que lo que estamos sintiendo es normal y que hay personas que nos van a comprender y a ayudar escuchándonos sin que le incomode el tema del que hablamos.
No creo que este blog vaya a hacerse viral ni que lo acabe leyendo nadie, pero si de casualidad ocurriese, espero que te sirva para ver que no estáis solas/os ya que somos muchas las personas que hemos pasado por esto y, si lo necesitáis, podéis escribirme para hablar de lo que necesitéis.
Si no has pasado por esto pero has llegado a este blog y has acabado leyéndolo, espero que también te sirva para comprender que este proceso de duelo es muy doloroso y se ha de tratar con mucho cuidado a las personas que lo sufren, desde el punto de que no es algo que vayan a superar de la noche a la mañana y no tiene la mayor importancia, ya que hemos perdido a nuestros bebés y no importa si ha sido durante la gestación o a los pocos días de haber nacido. Es un dolor mayor del que jamás nadie se pueda imaginar siquiera y os hago un spoiler, es un dolor que nunca pasa, solo aprendemos a vivir con él.
Así pues, si después de leer esta presentación aun queréis leer más por el motivo que fuere, sed bienvenidos. Tan solo pido no juzgar ni comparar ya que son perdidas tan dolidas y sentidas como las de cualquiera que pierda a su hijo/a que ha visto crecer... con mas tiempo de vida o menos, todos son hijos y duelen por igual.
Muchas gracias simplemente por estar ahí.
Comentarios
Publicar un comentario